El micelio y el sistema nervioso tienen algo sorprendente en común: ambos forman extensas redes capaces de responder a estímulos y coordinar procesos. Aunque pertenecen a organismos completamente diferentes y no funcionan de la misma manera, observar sus estructuras nos permite descubrir interesantes similitudes entre las redes de los hongos y las redes neuronales de nuestro cuerpo.

Debajo de un bosque existe un mundo que normalmente no vemos. Miles de filamentos microscópicos de los hongos se extienden entre el suelo, las raíces y la materia orgánica formando complejas redes.

Dentro de nuestro cuerpo ocurre algo igualmente extraordinario: miles de millones de neuronas forman redes que permiten recibir, procesar y transmitir información.

Pero ¿hasta dónde llega realmente la similitud entre el micelio y el sistema nervioso humano?

🍄 ¿Qué es el micelio?

Cuando pensamos en un hongo normalmente imaginamos la seta que emerge de la tierra. Sin embargo, en los hongos filamentosos existe una extensa estructura formada por pequeños filamentos llamados hifas.

El conjunto de estas hifas constituye el micelio.

Las hifas crecen, se ramifican y exploran su entorno. Esta organización permite al hongo localizar y obtener nutrientes, colonizar nuevos espacios y responder a las condiciones ambientales.

El resultado puede ser una enorme red biológica distribuida por el sustrato.

🧠 ¿Cómo funciona la red del sistema nervioso?

Nuestro sistema nervioso también funciona mediante redes, pero su estructura y mecanismos son muy diferentes.

Una de sus células fundamentales es la neurona, especializada en recibir y transmitir información mediante señales eléctricas y químicas.

Una investigación publicada en Journal of Comparative Neurology estimó que el cerebro humano adulto contiene, en promedio, alrededor de 86 mil millones de neuronas, además de un número similar de células no neuronales.

Las neuronas forman una inmensa cantidad de conexiones y circuitos que hacen posibles funciones como:

  • Percibir nuestro entorno.
  • Controlar movimientos.
  • Procesar información.
  • Regular numerosas funciones del organismo.
  • Aprender y recordar.

🍄🧠 Micelio y sistema nervioso: ¿en qué se parecen?

A simple vista, una fotografía microscópica de una red de hifas puede recordar a una red neuronal.

En ambos casos encontramos estructuras:

Ramificadas: parten de diferentes puntos y pueden extenderse en múltiples direcciones.

Interconectadas: la organización en red permite relacionar diferentes regiones.

Dinámicas: pueden modificar su actividad y organización en respuesta a las condiciones que las rodean.

Distribuidas: muchas de sus funciones no dependen únicamente de un punto aislado, sino de la interacción entre diferentes componentes de la red.

Pero existe otra semejanza todavía más interesante.

⚡ Los hongos también presentan actividad eléctrica

La electricidad no es exclusiva de nuestro sistema nervioso.

Los organismos vivos mantienen diferencias eléctricas a través de sus membranas celulares, y en los hongos se han estudiado distintos fenómenos bioeléctricos.

Investigaciones científicas han registrado corrientes eléctricas en las puntas de las hifas y señales similares, en algunos aspectos, a potenciales eléctricos observados en otros organismos.

Una revisión científica publicada en 2025 señala que los hongos filamentosos poseen características estructurales que podrían permitir la propagación de señales eléctricas a través de sus redes de hifas.

Sin embargo, los propios investigadores señalan algo muy importante:

todavía no comprendemos completamente qué papel desempeña esta actividad eléctrica en la comunicación interna de los hongos.

Por lo tanto, afirmar que los hongos poseen un sistema nervioso sería incorrecto.

Lo fascinante es que organismos tan diferentes pueden utilizar fenómenos eléctricos para responder y adaptarse a su entorno.

🌳 El micelio y las raíces de las plantas

La historia se vuelve todavía más interesante cuando algunos hongos interactúan con las plantas.

Muchos hongos establecen asociaciones con sus raíces llamadas micorrizas.

En términos generales, la planta proporciona al hongo compuestos de carbono obtenidos mediante la fotosíntesis, mientras que el hongo puede facilitar a la planta la adquisición de agua y nutrientes minerales del suelo.

Las hifas pueden extenderse mucho más allá de una sola raíz.

Cuando un mismo sistema de hongos micorrícicos establece conexiones con distintas plantas hablamos de redes micorrícicas comunes o Common Mycorrhizal Networks (CMN).

🌐 ¿Existe realmente el “internet del bosque”?

Probablemente hayas escuchado expresiones como “Wood Wide Web” o “el internet de los bosques”.

La comparación es atractiva porque determinadas redes micorrícicas pueden conectar físicamente distintas plantas.

Diversas investigaciones han encontrado evidencias de movimiento de nutrientes, carbono y determinados compuestos entre plantas asociadas a estas redes.

Sin embargo, aquí debemos evitar una interpretación demasiado romántica.

La literatura científica también señala que todavía resulta difícil determinar cuánto de ese intercambio ocurre directamente a través de las conexiones miceliales y cuánto puede producirse mediante otras rutas presentes en el suelo.

Incluso la importancia ecológica de algunas transferencias continúa siendo objeto de investigación.

Por ello, decir que “los árboles hablan entre ellos mediante los hongos” puede resultar atractivo para redes sociales, pero científicamente es más preciso decir:

Las redes micorrícicas pueden conectar plantas y participar en complejos intercambios de recursos y señales dentro del ecosistema.

🔬 Una diferencia fundamental: el micelio no tiene cerebro

Aquí encontramos el límite más importante de la comparación entre micelio y sistema nervioso.

El sistema nervioso humano cuenta con células altamente especializadas —como las neuronas— capaces de generar y transmitir señales mediante mecanismos electroquímicos extraordinariamente complejos.

El micelio no posee:

  • Cerebro.
  • Neuronas.
  • Sinapsis neuronales.
  • Médula espinal.
  • Sistema nervioso.

Por eso no debemos interpretar las semejanzas visuales como evidencia de que ambos sistemas sean equivalentes.

Lo interesante está precisamente en otra parte.

🌿 La naturaleza construye redes

Desde las neuronas de nuestro cerebro hasta las hifas que recorren el suelo, encontramos repetidamente estructuras ramificadas.

¿Por qué?

Porque las redes pueden ser extraordinariamente eficientes para conectar diferentes puntos, explorar espacios, transportar sustancias y responder a cambios en el entorno.

El micelio utiliza su estructura para explorar el sustrato y obtener recursos.

El sistema nervioso utiliza redes celulares altamente especializadas para transmitir y procesar información.

Dos mecanismos profundamente diferentes que muestran cómo la organización en red aparece repetidamente en los sistemas biológicos.

💚 Todo nuestro cuerpo depende de la comunicación

Dentro de nosotros ocurre una enorme cantidad de procesos coordinados cada segundo.

Las células reciben señales, los tejidos interactúan y diferentes sistemas trabajan conjuntamente para mantener el equilibrio del organismo.

Nuestro sistema nervioso desempeña un papel fundamental en esa coordinación.

De manera completamente diferente, bajo nuestros pies, los hongos construyen redes que forman parte de las complejas relaciones existentes entre microorganismos, plantas y suelo.

Comprender estas estructuras nos recuerda que tanto nuestro organismo como los ecosistemas son sistemas extraordinariamente complejos.

En WellNow creemos que conocer mejor nuestro cuerpo es también una forma de aprender a cuidarlo.

🌿 Bienestar que se siente, resultados que transforman.


📚 Fuentes científicas consultadas

1. Figueiredo AF, Boy J, Guggenberger G. — Common Mycorrhizae Network: A Review of the Theories and Mechanisms Behind Underground Interactions.

Revisión científica sobre redes micorrícicas comunes, transferencia de recursos entre plantas y las limitaciones actuales de la evidencia.

Consultar artículo completo en PubMed Central

2. Electrical signaling in fungi: past and present challenges — FEMS Microbiology Reviews (2025).

Revisión científica sobre la evidencia disponible de señalización eléctrica en hongos filamentosos y las dificultades para estudiar estos fenómenos.

Consultar artículo completo en PubMed Central

3. Azevedo FAC et al. — Equal numbers of neuronal and nonneuronal cells make the human brain an isometrically scaled-up primate brain. Journal of Comparative Neurology.

Investigación utilizada como referencia para la estimación de aproximadamente 86 mil millones de neuronas en el cerebro humano adulto.

Consultar estudio en PubMed

4. Interplant carbon and nitrogen transfers mediated by common arbuscular mycorrhizal networks: beneficial pathways for system functionality.

Artículo científico sobre transferencia de carbono y nitrógeno entre plantas mediada por redes de hongos micorrícicos arbusculares.

Consultar estudio en PubMed

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